El regreso de los nazis a Alemania

20/Sep/2012

El Observador

El regreso de los nazis a Alemania

Seguridad. Berlín activó un nuevo registro de neonazis similar al de los terroristas islámicos para evitar nuevos asesinatos en serie y atentados violentos
La revelación tardía de la existencia de una célula de ultraderechistas que durante años asesinó a inmigrantes por todo el país hizo que Alemania decidiera activar un registro central de neonazis, similar a los controles que hay sobre terroristas islámicos.
El ministro del Interior, Hans-Peter Friedrich, declaró que el caso de la autodenominada Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU) «abrió los ojos» y evidenció la necesidad de dotarse de un registro que permita cruzar los datos de los 36 estamentos policiales y servicios secretos.
El nuevo registro central, inaugurado ayer por el ministro, almacenará datos tales como actas policiales, movimientos de cuentas bancarias, teléfonos e internet de los sospechosos o neonazis fichados.
«Se trata de trazar un panorama global, juntando las piezas de un mosaico», agregó el ministro, e impedir que se repita lo que en su momento la canciller Angela Merkel calificó de «vergüenza para Alemania». Esa vergüenza fueron asesinatos en serie de nueve inmigrantes, todos ellos con la misma pistola, una Ceska 83 calibre 7,65 milímetros.
La existencia de ese grupo extremista constaba en los archivos de Sajonia (este) desde finales de la década de 1990, pero la Policía no había podido dar nunca con sus tres integrantes, Uwe Böhnard, Uwe Mundlos y Beate Zschäpe.
Los dos primeros se suicidaron en noviembre de 2011 en una persecución policial después de haber robado un banco. Tenían 34 y 38 años e, inmediatamente después de las muertes, la tercera, que tenía 36 años y era la aparente compañera sentimental de los dos, voló la casa donde vivían los tres.
Luego se entregó a la Policía y al día de hoy sigue presa. Pero sus declaraciones y las de otros 13 detenidos sirvieron para concluir que su grupo había sido el responsable de las muertes de los ocho pequeños comerciantes turcos y un griego. Según se supo, entre la década de 1990 y el año pasado el grupo se financió con dinero robado de bancos. Hicieron atentados y su último homicidio fue en 2007. Pero nunca se cruzaron los datos y siempre se pensó que los fallecidos habían sido víctimas de ajustes de cuentas entre bandas de extranjeros.
Ahora el gran desafío para las fuerzas de seguridad es la enorme diversificación del espectro neonazi en grupos locales, las llamadas Camaraderías.
Alemania reconoció que los ultraderechistas son un peligro terrorista similar al del radicalismo islámico y con el nuevo sistema, similar al creado en 2007 para centralizar datos de islamistas, se buscará evitar nuevos errores en seguridad.
Se calcula que en el país hay unos 9.500 neonazis fichados como violentos. Pero la totalidad de los ultraderechistas son 25 mil. Según las estadísticas de 2011, este sector protagonizó ese año 16.142 delitos y 755 fueron violentos.
En política, las dos mayores fuerzas ultraderechistas del país -el Partido Nacional Democrático (NPD) y la Unión del Pueblo Alemán (DVU), con representantes en dos parlamentos regionales- suman 15 mil militantes. Hay otras 200 formaciones menores. (Basado en EFE)